REGRESAR
SIGUIENTE
Tememos morir, dispersarnos, desunirmos, hacernos pedazos, estamos reunidos de fragmentos que se caen y tememos soltarlos dispersarnos, nos amamos concentrados, reunidos como si fuésemos para siempre, únicos, hiper valiosos.
Fui abofeteado hasta resucitar. No somos nada. No somos ni un eclipse.
La modernidad instaurada implantó la crítica como dosis para un sacrificio constante, mecánico, nuevo, renovado, vuelto a poner en práctica, mortal sacrificio. Se sacrificaron, tan enorme era el trauma, y el látigo acicate. Una gota de agua en la piedra. Cada día se siente como una moneda cada vez mayor, aplastante, que descalabra y penetra en el cenit de una especie.
Sapo corazón de toro rojo verdáceo.
en cuanto a procesos para elaborar la corrupción, es sumamente extraño que los procedimientos para realizar la corrupción, sean más complejos que la de los procesos sin corrupción, limpios, excentos de enredo, obstáculos, peripecias. que la de los simples y llanos procesos lineales honestos, la adrenalina excitante de salirse del cauce y robarles a todos, que todos queden como unos tontos, que yo quede como el listo de la operación. diputado o artista, da igual. además de que los botines no serían los mismos, sin llegar a imaginar que esa cantidad de dinero, es imposible siquiera gastarla. ¿o sí? tan corto de imaginación es que soy. sin embargo, no es tan cierto porque las cadenas de corrupción son amplias, hay que pagar a… y repartir ese gran botín, en alguna medida variable indefinida para salir impune de dicho malabar. lo curioso es que los procesos honestos carecen de excitación, de riesgos, de adrenalina para robar y salir indemne. los procesos ordinarios suelen ser tediosos, un horror burocrático, aburridos, filas para esto fila para aquello, como estar muerto en vida, una fila de fiambres parlantes solicitando requerimientos, sellos, fotos firmas más requerimientos. todos tienen un precio, a todos les alcanzan el precio, y si no, plata o plomo. le haré una oferta que no podrá rechazar. o se dedican a otra cosa mariposa. todos tienen un precio y ha de ser por el miedo a existir o a no existir. que dureza la de aparecer de la nada para desaparecer de la nada. todos tienen un precio, lo que sería que yo no existo, yo vivo. yo no tengo un precio, porque no me decidiría en que gastar tanto dinero. siempre que aposté en el juego de la lotería me gustó imaginar la vida que llevaría y con eso me bastó. con no existir y soñar.
su sistema de valoración es moral. moral antes que económico. y su moral una imposición costumbrista que acatan sin cuestionar ni indagar nada. como si no hubese excavación del pasado remoto y familiar, de conjunto. nacieron asimilaron y murieron. dictaron. eso fue todo. ¿por qué, digamos, el valor de un obrero o un albañil es tan bajo, en comparación con el de, esta forma degradada de la filosofía que hacen los políticos? Pará qué todo este teatro comercial de sus sacro santos valores, amor, justicia, libertad, etc... si nada de eso se cumple ni existe, solo los malditos puristas que creen que algún día alcanzarán la realidad, dictando. inútiles útiles, vástagos inmundos, cadáveres previamente corruptos, programas llenos hasta el cogote de sentido. sistemas tiránicos. escuchaba una de esas canciones de las que se dice de amor, asquerosidad lastímera, vía crucis de arrastre, martirio, auto fustigarse, auto castigo, dolor y por si fuera poco, exhibición de sus miserias más íntimas.
El tambor de mi cabeza sobre la almohada, cuento cuántas células vivas me quedan en el cuerpo por la noche.
Subyacen dos deseos internos cotidianos, a ras de piel. Matarse y matar. Siento, a veces, la pulsión de matarme. No necesito más amos, conmigo es suficiente y basto. Siempre me entrego una proroga en el último momento. Mi burócrata interno es lo suficnetemente inepto para aceptarlo cada vez otra vez.
Usted lo ha pensado al igual que yo una que otra vez. La vida es muy corta. ¿Diga si no lo ha pensado? Entonces, tuve que pensar en el recorrido que hace la delincuencia para corromperse. ¿No será que pensaron la vida es muy corta como para que me someta a los designios de un señor que me ordene trabajar en su provecho? Piénselo. ¿Usted nunca a pensado en tomar un atajo en mitad de las veredas y decirse, pero que listo que soy?
yo me he muerto varias veces. contaré las veces que me he matado para ver si es que soy un gato. o si he corrido con mayor suerte que la de un gato.
en una de esas, alguien captó el pleito, y armaron un 4. y de paso ejercer escarmiento con el ejemplo. y de paso poner a temblar al ruco ese, que lo amenazó. más enemigos que los que el interfeuto pudiese tener personalmente. se me ocurrió otra macabra hipótesis. alguien capta el pleito, de izquierda o derecha, alguien que quiere dañar al ruco ese o alguien del grupo del viejo ese. investigan al tipo, le encuentran algo comprometedor, lo hostigan e intimidan en secreto, lo extorsionan, hasta que el tipo ya no aguanta más y se mata. se mata para que nadie sepa su secreto o para no enterarse si sale a la luz su secreto. lo acosaron y empujaron a matarse. existen tácticas muy ojetes. como si nadie tuviese nada qué ocultar, como si todos fueran vírgenes del sacro santo señor mío, impolutos, incorruptibles. después, naturalmente, están los flancos evidentes que utilizarían la muerte de este sujeto, homicidio o suicidio, para inculpar y acusar abiertamente, de forma descarada a quien pudiese ser blanco de esa ejecución. aprovechar hasta lo útlimo. en cuanto se colgó todos se alejaron para no tener nada que ver. por inducción, si la derecha empieza a acusar, deberíamos "saber" seguir el rastro de quien ejecutó la orden, de dónde provienen las acusaciones. los físcales siempre saben algo que los otros no sabemos, el que señala trae hilos.
REGRESAR
SIGUIENTE