La roca del tiempo

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Colección de apuntes sobre arte IV

LA DISPERSIÓN, LA MUERTE, LA ETERNIDAD, LOS OJOS, LAS ESTRELLAS. EL DESEO.

Breves argucias para vivir muriendo.


Los ojos dispersos por la muerte en la eternidad de las estrellas y el deseo.
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No creo que el globo esté dividido únicamente en dos brechas, la de sádicos y masoquistas. Con las letras justas tatuadas a hierro. La dicotomía del archivo metafísico sistemático. Cada ser revolotea en otra profundidad de otra extensión intemporal y pasajera, sin registro plausible. Inabarcable e insondable, cada quien cultiva no una ni dos vetas a la vez, asomarse al vértigo de cada ser con las constelaciones que lo circundan. ¿Quién lo hace? ¿Quién presta oídos? Aquel poeta dice, soy todo oídos. No es culpa de Freud, déjense de Freud. Freud no tiene la culpa de sus tergiversaciones y de la implementación de los dispositivos que aplican en sus mecanismos de control social. ¿Qué han hecho de Freud, sino la reducción a un catálogo de fórmulas ridículas? Son sus manitas nerviosas. Agárrense las nalgas. Eso que están llamando lo social, es *s· i· n· i· e· s· t· r· o*. En la locura de la corola del tiempo, ojalá no venza la desesperación de la desgarradura. El fantasma que recorre estás tierras áridas a pulso asesino, el fantasma de la desesperación y el dolor. No habría que esperar nada.

Fuera de los linderos de dios. Reina el caos, el azar, la turba de remolinos marinos, a rosas descalabradas. Limbos de semillas y flores. Las plantas estirándose en la mañana y la madriguera caliente. Los jinetes y los navegantes, se aventuran a traspasar los márgenes de la realidad mortífera. Narradores que titubean no atinan. Relatores que escatiman no salvan. Los que no vuelven jamás, en el aliento de otros, en el zigsagueo de un zumbido letrado. Los que regresan tras años, casi siglos para el afecto de los alguna vez conocidos, esos fragores extraños palpables. Aún así, vuelven a acometer, la embestida de la leyenda del tiempo, a rociar para hacer brotar el germen de las semillas del sueño.

   

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